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miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿Como fue que Venezuela llego a esto?

¿Cómo C#*@! fue que Venezuela se transformo en esto?: Aprendamos de la historia para no repetir sus errores.


Hace apenas 200 años que somos una nación y de ese tiempo la mitad la hemos pasado bajo dictaduras, Venezuela aun es una nación muy joven, tenemos muchas cosas que pasar, hay mucho camino que transitar. Aprendamos y crezcamos.
Quien fue el país más prometedor y con mayor potencial de América Latina se hundió en un profundo fracaso sistemático, una historia que sirve de ejemplo para todos los países del hemisferio y que debe ser recordada por todos los que pretendan gobernarlo.

No podemos volver a equivocarnos, luego del 6D los retos que tenemos por delante son titánicos y debemos tener un claro entendimiento de que es lo que ha pasado con nuestra historia, en términos generales la historia de la humanidad nos deja dos grandes lecciones: Que la libertad siempre sale victoriosa y que estaremos condenados a repetir los errores siempre que no aprendamos las valiosas lecciones que deja el pasado.

En la década de 1930 el nuestro era uno de los pocos países en el mundo que habían pagado completa su deuda externa, para 1979 teníamos uno de los niveles de endeudamiento más bajos del continente, una democracia con fallas pero envidiable en la región, coronados como el segundo país en ingresos per capita, con granjas y una actividad agropecuaria intensa, enorme potencial de turismo, vastas cantidades de tierra fértil, petróleo, acero, oro, bauxita, poder hidroeléctrico, azufre, carbón, aceites bituminosos y diamante. Para la década de 1970 fue Venezuela uno de los 4 países latinoamericanos designado “de ingresos-medios” por el Banco Mundial. ¿Por qué un país tan prometedor cae en la debacle económica más grande de la historia moderna de America del Sur?, la respuesta es el Estado.
“Venezuela fue por poco tiempo el país más libre del mundo.” – Gabriel García Márquez
Mientras en los 50’s Europa devastada se recuperaba de la guerra Venezuela era el ejemplo para sus vecinos.

Para 1960 la economía de Venezuela era 6 veces la de Malasia, 4 veces la de Brasil y 2 veces más grande que la media mundial.
De 1930 a finales de 1970 el Banco Central de Venezuela fue independiente y bien administrado. El Bolívar era la moneda más fuerte de Latinoamérica y la inflación era la más baja llegando a niveles inferiores que la de EEUU. Para los 70’s Venezuela era tan rica que podía hacer préstamos a sus vecinos y subsidiarles los costos de importar el petróleo.

El secreto es que para 1920 Venezuela tenía una actitud amigable a la inversión extranjera comenzando con las grandes inversiones de Shell y de la Standard Oil, para 1950 Venezuela había sobrepasado a Panamá como “el paraíso fiscal del hemisferio occidental”.

Numerosas multinacionales como Ford y General Electrics instalaron más de 500 oficinas en Caracas para minimizar impuestos, William J Gibbons abogado de la firma Baker&Mckinzey quien se especializaba en la Shell de Venezuela dijo que para 1956 Venezuela tenía el mercado más libre de América Latina.

Crónica de una muerte anunciada:


En los siguientes 20 años todo cambio por dos hechos fundamentales; surge el “rentismo” y las relaciones de Venezuela con las inversiones internacionales pasaron de ser cálidas a enfriarse. Con la Ley del BCV de 1974 se estatiza por completo al Banco Central incluyendo la potestad de imprimir dinero inorgánico, en 1976 el gobierno nacionaliza la industria del acero junto a tres petroleras, acto seguido adopta restricciones para el capital extranjero y sube sus impuestos. Las cifras demuestran que Venezuela detiene su progreso justo en la nacionalización petrolera. Comienza el “fifty-fifty” donde el Estado inmiscuía sus narices en los principales motores de la actividad económica y casi todo - excepto el petróleo - comenzó a ser importado.
Bajo la administración de Carlos Andrés Pérez (CAP), presidente de 1973 a 1979 y luego de 1989 a 1994, el país se sumió bajo un intenso programa de gastos y despilfarros populistas aunado a una incipiente corrupción a la vista de todos. La deuda externa creció de 2.8 billones de dólares en 1974 a 24 billones en 1979 y así continuo creciendo hasta más de 38 billones de dólares para 1983.

El endeudamiento financio ambiciosos proyectos como El Guri y el Metro de Caracas pero la política de subsidios fue un eje transversal del Estado desde el “Pacto de Punto Fijo”, más de 3$ billones de la deuda para subsidiar políticas alimentarias, 1$ billón para turismo e incontables billones en “prestamos” no retornables al sector privado. El tamaño de la burocracia se triplico. Se hizo conocida la frase “Venezuela Saudita” pues el Estado adoptaba un rentismo similar al de los jeques. Venezuela había descuidado sus instituciones y se lanzaba a una carrera despilfarradora.
Venezuela ofrecía un 3% de interés más alto de lo que se solía y naturalmente las entidades financieras no dudaron en prestar todo lo que se les solicitara. Nos preguntamos porque teniendo la capacidad el país no redujo los préstamos y uso sus propios activos para financiar las obras.
El Estado no solo acumulaba deudas, comenzó también una creciente acumulación de activos. Ni las expropiaciones ni los controles de cambio llegan con Chavez, todo esto comenzó por esos tiempos. Comenzando los 80’s el Estado había acumulado más de 10.000.000.000$ en activos del sector privado, todo este dinero paso al control del BCV, PDVSA y el Fondo de Inversiones de Venezuela creado por CAP en 1975 para destinar el 5% de los ingresos de la nación a financiar al cada vez más subsidiado y protegido sector empresarial.
En el segundo periodo de CAP la cercanía de los banqueros con el gobierno les garantizo que jamás conocerían la competencia ni el riesgo de un mercado libre, el amiguismo, la protección y la falta de supervisión en la banca y en el sector asegurador hizo pensar a más de uno que podrían hacer lo que quisieran, después de todo siempre “papa-estado” los salvaría.


Dice la Biblia “De eso que siembras cosecharas”:

Un amigo de luchas expreso en su red social algo muy interesante: “Cuando las naciones disfrutan de los beneficios de la libertad y la prosperidad se olvidan de la política y dejan que un estado limitado se transforme en un todopoderoso.” En terranostra todo exploto en los 90’s con alta inflación y una gran crisis financiera que alcanza su máximo en 1994, ese año 18 bancos quiebran al mismo tiempo que varias aseguradoras, los banqueros huyen con todo el dinero. Este escenario propicia la aparición del fenómeno Chávez.
Se hizo famoso el discurso de Rafael Caldera: “No podemos pedirle al pueblo que se inmole por la democracia cuando esta no es capaz de darle de comer.” Se escuchaba en las calles de Caracas: “Necesitamos un nuevo Pérez Jiménez (dictador) con mano dura que lo controle todo” - “40 años de democracia fracasaron” – “el capitalismo es el responsable de la crisis”, casualmente lo que se escuchaba en ese entonces en varios lugares de America Latina.
El chavismo era inevitable. Aprendamos de la historia, diseminemos las ideas de la libertad, protejamos nuestras instituciones manteniendo al gobierno limitado porque la libertad es frágil y si no se conquista cada día podemos retornar a viejos vicios muy inherentes a la naturaleza humana sedienta de poder, una sed que puede hundir aun a la nación más prometedora.
Una reflexión de Leonardo Brito.