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martes, 26 de mayo de 2015

El Proposito de Vida: Clave para atraer la Abundancia



Descubre tu Propósito:



El Proposito de Vida; Llave Maestra para la Abundancia

“El propósito es el punto de partida de todo logro”. -W. Clement Stone
Creo que la mayor ley espiritual que hay es que todo lo que existe tiene una razón de ser y esto incluye el hecho de que nos hemos manifestado en forma física en la tierra para cumplir con un propósito que debe ser completado. 

Desde el momento en que naces eres poseedor de un mensaje al mundo que debe ser trasmitido, ¿Cual es ese mensaje?, el mensaje eres tu, ese niño/a. Ese mensaje viene de parte del Creador, quien se empeño en hacer un programa de vida solo para ti y todo lo que necesitas para ser lo que en verdad eres  - tu verdadera identidad y naturaleza - esta en ese programa.
De acuerdo con esta ley, cada uno de nosotros tiene un talento único y una manera única de expresarlo. Hay una cosa que cada individuo puede hacer mejor que cualquier otro en todo el mundo, y por cada talento único y por cada expresión única de dicho talento, también existen unas necesidades únicas.
Cuando estas necesidades son cubiertas y se unen con la expresión creativa (creatividad) de nuestros talentos, se produce la chispa que crea la abundancia. El expresar nuestros talentos para satisfacer las necesidades de otros, crea riqueza y abundancia sin límites.
El Propósito tiene tres componentes:
El primero dice que estamos aquí para descubrir la identidad de nuestro hombre interior  o como me gusta llamarlo nuestro "verdadero yo", para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adoptado una forma física para manifestar ese propósito que debe cumplirse.
No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias humanas ocasionales.
Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual, conocer su identidad y esto es un trabajo que únicamente nos llevara a la fuente de donde surgimos y de donde surgió el TODO. Debemos descubrir por nuestra cuenta en un trabajo sumamente individualista que dentro de nosotros habita el potencial de la grandeza y la semilla de la divinidad en forma de semilla que desea nacer para que podamos expresar nuestra mejor temporada.

El segundo componente de la ley del propósito es la expresión de nuestro talento único. La ley del propósito dice que todo ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otro ser sobre el planeta que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera, es una forma de "gracia" o dádiva que se te ha dado y que debes gestionar en el universo de la "multiforme gracia".
Eso quiere decir que hay una cosa que podemos hacer bien, y una manera de hacerlo, que es mejor que la de cualquier otra persona, en este planeta y que fluye naturalmente EN nosotros. Cuando estamos desarrollando esa actividad, perdemos la noción del tiempo y nuestra retribución mas satisfactoria no es el dinero sino la actividad per se. La expresión de ese talento único, o más de uno en muchos casos, nos introduce en un estado de conciencia atemporal, es lo que se denomina "moverse desde la eternidad".
El tercer componente de la ley del propósito es el servicio a la humanidad, servir a los demás seres humanos y preguntarse:
-¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ayudar a todas las personas con quienes tengo contacto?
La prosperidad económica de una empresa o individuo es directamente proporcional a la cantidad de gente a la que sirve y a la calidad del servicio. Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente esta ley. Y cuando unimos esto al conocimiento de nuestra propia espiritualidad conociendo nuestra identidad, la esfera donde todo es posible (que me gusta denominarlo Reino celestial), es imposible que no tengamos acceso a la abundancia ilimitada, porque ésa es la verdadera manera de lograr la abundancia.
Y no se trata de una abundancia transitoria; ésta es permanente (y sin mucho esfuerzo) en virtud de nuestro talento único, de nuestra manera de expresarlo y de nuestro servicio y dedicación a los demás seres humanos, que descubrimos preguntando: «¿Cómo puedo ayudar?», en lugar de: «¿Cuanto gano yo con eso?»
La pregunta «¿Cuanto gano yo con eso?» es el diálogo interno de una parte de la naturaleza humana superficial que solo se fija en el ego, es como algo que diría nuestra "carne" y no nuestro "espíritu" . La pregunta «¿Cómo puedo ayudar?» es el diálogo interno del espíritu. El espíritu es ese campo de posibilidades que vive dentro del Reino y que domina la conciencia en donde experimentamos nuestra universalidad y nuestro verdadero poder pues este fue hecho "a imagen y semejanza" de AQUEL que lo creo todo. Con sólo cambiar el diálogo interno y no preguntar «¿Qué gano yo con eso?» sino «¿Cómo puedo ayudar?», automáticamente vamos más allá del ego para entrar en el campo del espíritu.
Y aunque la meditación reflexiva e imaginativa con el ser superior (oración) es la manera más fácil de entrar en el campo del espíritu y en el Reino de lo "imposible", el simple hecho de cambiar nuestro diálogo interno de esta manera también nos brinda acceso al espíritu, ese campo de la conciencia de gracia donde experimentamos nuestra universalidad y verdadera potencialidad.
Si deseamos utilizar al máximo la ley del propósito, es necesario que nos comprometamos a hacer varias cosas:
1 -Primer compromiso: Por medio de la oración diaria buscaremos nuestro hombre  interno, el cual está más allá de nuestra carne.
2 - Segundo compromiso: Descubriremos nuestros talentos únicos, y después de descubrirlos disfrutaremos de la vida, porque el proceso del gozo tiene lugar cuando entramos en "la eternidad". En ese momento, estaremos en un estado de dicha absoluta.
3 - Tercer compromiso: Nos preguntaremos cuál es la mejor manera en que podemos servir a la humanidad. Responderemos esa pregunta, y luego pondremos la respuesta en práctica, todo lo demás vendrá per se (o como me gusta decirle "por añadidura"). Utilizaremos nuestros talentos únicos para atender a las necesidades de nuestros congéneres los seres humanos; combinaremos esas necesidades con nuestro deseo de ayudar y servir a los demás.
Hagamos una lista de nuestras respuestas a estas dos preguntas: ¿Qué haría yo si no tuviera que preocuparme por el dinero y si a la vez dispusiera de todo el tiempo y el dinero del mundo?
Si de todas maneras quisiéramos seguir haciendo lo que hacemos ahora, es porque estamos en propósito, porque sentimos pasión por lo que hacemos y nuestro espíritu quien es creador - como imagen y semejanza de quien lo hizo - hace fluir toda creatividad, porque estamos expresando nuestros talentos únicos. Esto es lo que se conoce como: Operar según tu diseño.
La segunda pregunta es: «¿Cuál es la mejor manera en que puedo servir a la humanidad?» Respondamos esa pregunta y pongamos la respuesta en práctica.


Dejemos de amar al dinero y en cambio enfoquemos esas fuerzas en buscar en meditación a la fuente, en que descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos. Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del Reino celestial o espiritual al mundo de la forma.
Comenzaremos a experimentar la vida como una expresión milagrosa de la divinidad, no ocasionalmente, sino a toda hora. Y conoceremos la alegría verdadera y el significado real del éxito, el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu. Esto se llama vivir:

"Bendecido, Prosperado y en Victoria Siempre y En Todo Para Toda Buena Obra"

Vida Diamante,
Leonardo Brito