Deja tu correo y recibe mis publicaciones.

domingo, 23 de septiembre de 2012

LOS PEORES ERRORES QUE SE COMETEN AL EMPEZAR UN NEGOCIO


• El peor error individual que comete la gente es no escoger el negocio correcto. Tómese tiempo. Lo que se dice de los bienes raíces - “No hay tal cosa como es el último gran lugar” - se aplica también a las empresas. No hay tal cosa como la última gran oportunidad. Si hay un negocio en el cual usted cuenta con percepciones especiales que le darán una ventaja comparativa, sería un error no incluirlo a la cabeza de su lista de empresas para evaluarlas usted mismo.

• No dependa enteramente de recursos externos para procurar el dinero con el cual comenzar una empresa. El primer recurso deben ser sus propios ahorros personales; si no lo ha hecho ya, empiece ahora a ahorrar dinero en efectivo. Y cuando usted le pida dinero a alguien, esté preparado para ofrecer un plan de negocios abarcador que incluya su fuente y programa de reembolso.

• Muchos empresarios se precipitan prematuramente en un negocio. Si usted tiene un empleo, no lo deje hasta estar plenamente calificado y preparado, en todo sentido, para comenzar con su empresa a jornada completa. O, lo que tal vez sea mejor, empiece su empresa a jornada parcial, sin dejar su empleo.

• Muchos de los que comienzan cometen el error de no buscar el consejo de otros. A la gente le gusta hablar de su negocio - no tema hacer preguntas. Saque ventaja de aprender lo que son los peores problemas, basándose en la experiencia de los que han estado en ellos.

• Es un error no contar con un abogado cuando se firma un contrato de arrendamiento, un acuerdo de sociedad, un acuerdo de franquicia o cualquier otro documento importante. Recuerde que si usted acepta un contrato de aarrendamiento por cinco años a 1.000 dólares mensuales, incurre en una responsabilidad civil de 60.000 dólares.

• ¿Practicaría usted un deporte sin saber cómo se anotan los tantos? Piense cuán grande sería el error de arriesgar sus activos en un negocio sin entender de contabilidad y flujo de fondos. Sus financiadores juzgarán su empresa según medidas financieras clásicas: el balance general, el estado de pérdidas y ganancias y el estado de flujo de fondos. Su capacidad de poder predecir la liquidez futura mediante el control del flujo de fondos, es esencial.
• No omita ejercer rígidos controles financieros internos. Su objetivo es asegurarse de que su empresa recibe todos sus ingresos, sin que ninguno de ellos sea drenado mediante el despilfarro, fraude, empleados deshonestos o simple descuido. Y mientras usted necesita aprender a delegar responsabilidades en sus empleados, no delegue en nadie la autorización para firmar cheques y e incluso órdenes de compra.

• Es un error empezar a expandir una empresa antes de establecer una operación estable y provechosa. Resuelva cuidadosamente los problemas, inclusive la obtención de un modelo de ganar dinero desde el cual expandirse. Es una buena idea someter primero su producto y servicio, en pequeña escala, a una prueba de mercado. A medida que usted se expande, cree para sus gerentes incentivos en dinero en efectivo que se basen, tanto como sea posible, en sus contribuciones individuales a las ganancias, en lugar de ser un incentivo compensatorio basado en el desempeño de la compañía en conjunto.

• Muchos empresarios dejan de emprender acción pronta cuando ocurren problemas o recesiones empresariales importantes. Cuando usted experimente un descenso de la coyuntura económica (y usted lo experimentará) identifique y reconozca sus problemas y no vacile en reducir prontamente costos para mantener un flujo de fondos positivo. Busque también oportunidades en los momentos adversos. Cuando su empresa entre en una recesión, sus competidores también tienen que esforzarse, y algunos pueden estar en venta a precios de liquidación. Recuerde que los negocios tienen ciclos, apéguese a los negocios que usted conoce mejor y capee los periodos adversos.

Phil Holland